viernes, 20 de noviembre de 2015

Rotando por Digestivo



Hola, holita, vecinit@s!

Estoy muy feliz porque han sido dos semanas muy bien aprovechadas. Nos han hecho mucho caso, han estado muy pendientes de nosotros, he aprendido un  montón de cosas y he de confesaros una cosa...

Ay, que vergüenza me da....



Bueno, ahí va...


...¡Qué nervios!...







Chicos, Digestivo me hace tilín. 
Hala, ya lo he dicho. ¡Qué a gusto me he quedado! :) 
Ahora os voy a comentar un poquito cómo fue.

La especialidad

¿Qué tipo de especialidad es?  Médica. Abarca, como su nombre indica, a toda la patología médica referente al aparato digestivo.  Así que engloba muchos órganos, y cuadros clínicos muy diversos. A pesar de ser una especialidad médica, cada día es más intervencionista, con sus endoscopias, CPREs, paracentesis y demás historias.

¿Cómo es el paciente tipo? Tiene un rango de edad muy variado. Si bien es cierto que hay mucha gente mayor que abarca gran parte de patología, hay más pacientes representativos de otros grupos de edad. No todos están allí porque no se cuidan ( como pasaba con la mayoría en cardio), sino que hay mucha enfermedad autoinmune, o por disfunción orgánica que no esté relacionada con los hábitos de cada uno (como los trastornos motores, por ejemplo). También está toda la patología tumoral, que por desgracia, había mucha. 


Las prácticas
¿Qué hace un estudiante de medicina en estas prácticas? Observar.  Algunos compis tuvieron la suerte de "mancharse las manos" haciendo paracentesis, pero cuando estuve rotando no hubo ningún caso "fácil" para que pudiera hacerlo un estudiante.
Puede que penséis que es una lata eso de "observar", pero ha sido una maravilla de rotación. A pesar de que nos han tratado muy bien en el resto de servicios, en este han estado muy pendientes de nosotros. Y todo partía del propio jefe de servicio que estaba controlando en todo momento dónde estábamos, con quién, qué veíamos, si nos trataban bien, si nos gustaba...
Y como uno más.  Los resis son un amor, y los adjuntos siempre se preocupaban porque aprendiéramos todo lo posible de cada paciente. 

¿Cómo estaban estructuradas las prácticas?  Al igual que en Cardio, estábamos una semana en planta y otra en consultas/pruebas.

En la planta  , hacíamos la ronda con el adjunto y la resi y después (o antes) nos mandaban historiar a un paciente. Como ya sabéis, estoy pasando por una etapa de "reflexión" sobre la vida y la medicina, aprendiendo a absorber todas las vivencias de mi alrededor, y cuando pensé que estaba saliendo volví a entrar, puesto que la primera persona que vi en esta rotación se estaba muriendo por un cáncer de páncreas, y la familia acababa de recibir el bombazo de que lo más seguro es que no llegara a Navidades... De hecho le pusieron ese día una bomba de morfina... En fin... Me afectó, pero salí de ahí con menos heridas que de la anterior... poco a poco...

He visto un montón de pancreatitis, hepatitis, colelitiasis...( qué bonita es la patología biliar y el hígado), y más tumores... Algunos tan grandes que se palpaban al explorar el abdomen...

Todo esto se hizo muy ameno por los adjuntos y los resis, que como ya he comentado antes, siempre estaban pendientes de nosotros y de que palpásemos bien todo y no nos perdiéramos nada.

En las consultas/pruebas,  o íbamos a consulta (bien consulta normal o especializada en enfermedad inflamatoria intestinal), o a pruebas, que bien eran funcionales (manometrías y pHmetrías) para los trastornos motores, o bien endoscopias. No tuvimos la ¿suerte?(para el paciente no, desde luego) de ver una hemorragia digestiva, pero bueno, otra vez será. 
He de decir, que la parte de las endoscopias era lo que menos me gustaba. Consultas y planta me encantó, pero lo otro me pareció un poco desagradable...hasta el último día que vi intestinos limpitos con sus polipitos, el apéndice...Y fue más interesante que solo ver caca en una tele xD.
Aunque sigue pareciéndome súper complicado hacer una endoscopia, y muy estresante la verdad (parece un vídeo juego xD).

¿Qué me llevo de esta rotación? 
  •   Lo primero, que me ha servido para repasar para el inminente examen. Aprovechaba y preguntaba todas las mañanas las dudas que me surgían por las tardes entre tanto apunte. 
  • Segundo, que me lo he pasado genial y he conocido a gente muy profesional y comprometidos con lo que hacen y con sus pacientes. Todos estaban el tiempo que hacía falta en la habitación o en la consulta y animaban a los pacientes con bromas, con sus ironías particulares, o con una sonrisa y calidez humanas.
  • Me he sentido cómoda. Me llevo el bolsillo lleno de historias, experiencias, ilusiones y nuevas esperanzas... Me llevo el ¿es ella?¿podría ser digestivo la elegida? 
...así que ¿posible especialidad?  Sí, me temo que sí. Mis compis bromeaban sobre que iba a cogerla como rotatorio optativo en sexto, y de que me gusta la asignatura desde el primer día...
Quién sabe, puede que cambie el yate por las cacas. 












domingo, 8 de noviembre de 2015

Losing my religion



Quiero escribir esta entrada desde hace unas cuantas semanas...Desde que comencé la rotación por Infecciosas. La habré escrito como mínimo tres veces, y ninguna me gustaba. La borraba pensando es un paciente, solo eso. No hace falta detallar hasta el último minuto de la rotación. Pasaban y pasaban cosas a mi alrededor. La gente se moría. Nadie de mi familia, pero algunos casi como si lo fueran. Ya no era solo un paciente si no varios... Hubo días en los que eran todos...
 Y de repente, sin previo aviso, la medicina se me atragantaba... Aquellos martes tan lejanos en los que llegaba extasiada a casa y les daba la chapa a mis padres, a mi novio, a los padres de mi novio, a la vecina... y a cualquiera que se atreviera a preguntar (después dejaron de hacerlo, claro). Ahora llego a casa y no quiero hablar... los días son tan jodidamente duros que no te apetece revivirlo, ni si quiera para contarlo. Y menos escribirlo en el blog... Aunque esta es la definitiva me cuesta arrancar las palabras, me resisto a abrir mi pequeño muro que he ido construyendo estas semanas para que no me afecte tanto...
Se me saltan las lágrimas y no sé por qué. No pienso en los pacientes todo el rato, ni en la gente que ya no está...La vida se va sin más, sin avisar, de golpe y porrazo y nosotros preocupándonos por mierdas como no tengo tiempo para estudiar, no he hecho ejercicio, este gilipollas no me habla...tengo la regla o quieren cambiar el examen de digestivo...
Y es que en el momento en el que la salud escasea, o cuando la vida te da una buena bofetada, de las que escuecen... te sientes perdido... y pasar todo mi día (desde que me levanto a las 6-7h hasta las 20-21h que dejo de estudiar) pensando en la medicina, viendo como la gente enferma, viendo como mis compañeros desaprovechan sus oportunidades, cómo los pacientes están así por haber hecho el cabra toda su vida, o porque han tenido la desgracia de caerse ese día, o estar en el lugar equivocado en el momento equivocado...Viendo como dejo pasar los mejores momentos de mi vida en estudiar desgracias, enfermedades, o incluso cosas que no tienen cura para...¿qué?¿ser feliz?¿tener un futuro próspero?¿para saber todas las formas médicas posibles de morir?

Pienso que todo lo que se me viene encima no da la felicidad. Saber medicina no da la felicidad. Porque al final lo que marca tu vida o tu paso por este mundo son los momentos más básicos y simples. Un beso, y amor correspondido, la familia, el amor de una madre, los viajes, la primera sonrisa que te dedique un hijo, que tu perro te traiga las zapatillas cuando llegues a casa.... Y eso la medicina no me lo da, y siento que, de alguna manera me lo está quitando... Porque ya solo voy a casa a dormir, y ya no hay mucho tiempo que dedicar a la familia, al novio o a los amigos,  no tenemos tiempo de hacer viajes o de leer un libro sin sentirte culpable porque deberías empezar a estudiar en serio... Y desde hace más de dos años ya no tengo perro que me reciba con alegres coletazos y escondiéndome las zapatillas....

Oh, no, I've said too much...

I haven't said enough...

sábado, 7 de noviembre de 2015

Rotando por Cardiología

Hola de nuevo!
Perdonad la ausencia, pero me cuesta mucho encontrar tiempo (y ganas) para escribir.
Quizás luego escriba una entrada explicando mi ausencia, las cosas que me rondan por la cabeza...cómo me siento últimamente...

Pero ahora vengo a hablaros de mis andanzas por el Servicio de Cardiología.

La especialidad
Cardiología es una de las especialidades estrella. Una de las gran deseadas por muchos, y alcanzadas por tan solo unos pocos privilegiados. Goza de mucho prestigio social por parte de la población general, y parece que lo que dice el cardiólogo va a misa. Pero, ¿es oro todo lo que reluce?

¿Qué tipo de especialidad es? Médica. Se ocupa de todo lo médico relacionado con el aparato cardiovascular. También tiene su parte intervencionista con los cateterismos y demás. Como bien dijo el otro día una profesora en clase el diagnóstico es suyo, y por ende, de la última palabra. Pasan planta, consulta y en algunos centros (en Fuenlabrada no) pruebas más invasivas como el cateterismo que os he mencionado antes.

¿Cuál es el paciente tipo? En general, son personas mayores, aunque hay de todo (no como en Interna). Predomina cardiopatía isquémica (infartos, anginas y demás), valvulopatías y arritmias. 
Sin embargo, la mayoría está ahí porque no se cuida. Casi todos tenían la triada de hipertensión arterial, diabetes tipo 2, y dislipemias....Eso añadido a que les de por fumar y beber...


Las prácticas
¿Qué hace un estudiante de medicina en estas prácticas? Observar.
La rotación estaba dividida en dos partes: 1 semana planta, 1 semana consultas.
En la semana de planta, básicamente eres la sombra del adjunto y los residentes. Llegas a la habitación y te dedicas a auscultar al paciente como si no hubiera un mañana. Claro, si eramos cinco (adjuntos, 2 residentes y 2 estudiantes), imaginaos el lío de manos y fonendos que había allí...A nosotros ya nos daba cosa y preferíamos hacer nuestra propia ronda y volver a pasar por cada paciente con más calma y sosiego.
Después de la ronda, nos mandaban hacer la historia clínica de alguno de los pacientes.
No me gustó mucho esta semana porque coincidimos con un par de residentes que era para darlos de comer a parte. En lugar de responder a tus dudas, te generaban más. En lugar de enseñarte, te hacían el vacío...y en fin...que cada uno vaya por su lado.

En la semana de consulta, la cosa cambió totalmente. Estaban todas nuestras profesoras (que son un amor) y estaban pendientes de nosotros todo el rato, de que aprendiésemos, de que les preguntásemos, te trataban con cercanía y se aprendían tu  nombre... el equipo de enfermería nos trataba como uno más y se preocupaban de que estuviésemos bien alimentadas a lo largo de la mañana =).
En esta semana vi las principales pruebas diagnósticas de las que se sirven los cardiólogos como son:
  • El ecocardiograma, que es la herramienta diagnóstica indispensable en cardiología.
  • Ecocardiograma
  • El electrocardiograma (maldito electro, lo que cuesta interpretarlo ¬¬)
  • La ergometría (prueba de esfuerzo)

  • Radiografía de tórax de una persona con marcapasos
  • La consulta de marcapasos. Esto me llamó mucho la atención, porque resetean los aparatos con tan solo unos clics. Incluso ya se hace desde el propio domicilio del paciente por una red wifi especial, y así no tiene que estar viniendo el paciente continuamente a consulta. 



¿Qué me ha llamado la atención?  A pesar de la posible monotonía, me ha parecido muy variada la consulta y las distintas pruebas...Su complejidad, y los grandes profesionales que he tenido la suerte de conocer, que están contentos con su especialidad, que tienen los pies en la tierra y lo bien que trabajan en equipo.

¿Posible especialidad? No creo. Como he comentado antes, me parece un poco monótona. Es complicada, dura...No sé... sin embargo, he experimentado ese fenómeno de esta persona es tan guay, tan maja y simpática y tan buen médico, que sólo por ella, me haría cardióloga xD. 
Pero no creo.
Antes me quedo con oftalmo, con el yate y sin las guardias ;)


domingo, 25 de octubre de 2015

Rotando por Infecciosas

Hola!

Estas dos ultimas semanas he estado rotando por Infecciosas, que como bien expresó Irene Umpa Lumpa en esta entrada, es una subespecialidad no reconocida de Medicina Interna.

La especialidad
Os remito a la entrada que he enlazado antes, porque ahí está muy bien explicadito :)

¿Qué tipo de especialidad es? Médica, obviusly. La médica de las médicas. Primero hay que hacer Interna, y después, si te llaman las enfermedades infecciosas, profundizar en el tema y hacer todo tipo de cursos, masters y demás. Pero como ya sabéis, no está reconocida oficialmente, así que nadie puede decir que es especialista en esta materia.

¿Cuál es el paciente tipo? Bueno, las enfermedades infecciosas afectan a todos los grupos de edad, pero en mi hospital, al no ser un centro de referencia en esta materia, en general son personas mayores y de mediana edad con infecciones comunitarias o nosocomiales, personas con enfermedades venéreas, VIH y las hepatitis C. Un grupo muy reducido de casos son infecciosas raras, generalmente importadas (como un caso de meningitis por virus Toscana), y la leishmaniasis, dado que en Fuenlabrada hay un brote epidémico desde hace unos años.


Las prácticas
¿Qué hace un estudiante de medicina durante estas prácticas? Básicamente, lo que hacíamos el año pasado en Interna. Pasar planta con el adjunto y después hacer una historia clínica. Con la salvedad de que se aprovecha mucho más. El año pasado estábamos totalmente perdidos y ahora las cosas te suenan. El adjunto te exige más y te hace más preguntas.

El ritmo de la rotación ha sido extenuante tanto física como emocionalmente. Hubo días en los que nos teníamos que ir sin haber hecho la historia ni nada porque ya nos teníamos que ir a clase. Y los casos me han dejado muy tocada. Llevo un par de semanas que la mente no me deja descansar. No paro de pensar en los pacientes, en sus historias... Y lo que antes contaba con una emoción desbordada ahora no me apetece contarlo tantas veces (a mis compañeros, a mis padres, a mi novio...), porque la desgracia parece más real cada vez que lo expreso en voz alta.

Así que me llevo una sensación agridulce de estas prácticas. He hecho más historias, más exploraciones, poco a poco me manejo mejor... pero a cambio de pagar un alto coste emocional por ello.

¿Qué me ha sorprendido? Lo malita que se pone la gente. Me parece que hay que tener mucha entereza (o que te la sude todo) para ser internista. el médico pasa visita, durante 10 min ( a veces ni eso si el paciente no está muy grave), y se va. Claro, tú, como estudiante de medicina, el tiempo que pasas con el paciente o interactuando con él, es todavía menor. ¿Cómo le expresas tu preocupación, tu interés por esa persona si casi no tienes tiempo de hablar con ella? Sabes un montón de cosas de ese paciente porque has leído su historia, pero quizás él no sepa ni tu nombre.  Ya tendremos tiempo de hablar con nuestros pacientes, pero sí no desarrollamos esa habilidad ahora, ¿cuándo?

¿Futura especialidad? Pues no sé, la verdad. Al entrar en la carrera dudaba entre Interna o Familia. Pero no me gustaría que el día de mañana todos mis pacientes fueran así. No me gustaría verlos tan enfermos, tan agudos... Quizás habrá que esperarse a la rotación de 6º en la que estamos en interna un mes entero...Quizás es que no hay especialidad clínica que no vea pacientes agudos.
No quiero pensar, a estas alturas de la película, que no me gusta ver gente enferma, porque ha sido entrar en cuarto y disfrutar de lo lindo (a pesar del horrible horario), pero aquí hay un dilema.

En fin, me haré oftalmóloga y ahogaré mis penas en un yate...


lunes, 12 de octubre de 2015

Consejos para las prácticas clínicas (3º curso)



El otro día fue la presentación de los de tercero, así que ya es oficial y no somos los pequeñines.
Fue emotivo. Justo un año antes eramos nosotros los nuevos, los extraños, los que no tenían ni puta idea de nada, no sabíamos dónde estaba la cafetería, o de si ese mismo día nos harían preguntas o nos darían la bata. O si tendríamos que llevar el fonendo, aunque solo fuera para mojarlo en el café (de ese día vino el nombre de este pequeño blog).

Esos primeros días fueron muy caóticos: ¿dónde está mi adjunto? ¿dónde cambio la bata? ¿cómo se entra en la intranet del hospital? ¿cómo leñes se hace una historia clínica?... 
Aunque me siga perdiendo en el hospital , y siga haciendo historias clínicas con más huecos que el Acueducto de Segovia, me puedo permitir el lujo de daros unos consejillos a aquellos que empezáis ahora las prácticas, que me hubiese encantado que me los dieran a mí ;)


1º. Ubicaos. Tenéis que saber dónde tenéis que estar a las 9.00h. Yo me hice un mapita con las plantas, las aulas donde daban las clases, la cafetería y demás en plan básico. Apuntad también el nombre de vuestro adjunto, para reconocerlo o por si tenéis que llamarlo al busca.

2º. Presentaos. Hola, soy Fulanita, alumna de 3º de Medicina y hoy me toca rotar aquí/con el doctor X. Fundamental. No se les va a quedar vuestro nombre, ni mucho menos, pero es educación. Sobre todo en las quirúrgicas. Les sienta fatal que entres a quirófano sin indentificarte, y como no lo hagas, van a sudar de ti. Quedas avisado.

3º. El miedo y la vergüenza, fuera. Nadie pretende que ya te lo sepas todo. No tengas miedo a preguntar ni a equivocarte al contestar a una pregunta. Estás ahí para aprender. Si tienes dudas, no preguntas para resolverlas, o no lo miras al llegar a casa en los libros... se va a quedar ahí. Y cuantas menos, mejor.

4º. Pide ayuda. Aunque sea a la señora de la limpieza, ella sabe más que tú. A la hora de redactar una historia clínica, seguro que andan cerca estudiantes mayores o residentes. Pregunta. Pero no seas pesado xD. Nadie se va a negar a echarte una mano en un momento puntual ( no te van a redactar ellos la historia clínica, ojo), y si lo hacen, son tan tontos que no se acuerdan de lo mal que lo pasaron ellos en sus primeros días, y no merece la pena que les pidas ayuda.

5º. Perseverancia. El hábito hace al monje. La primera historia clínica será una pena, la segunda estará algo mejor, la tercera se te habrá olvidado preguntar esto o lo otro... y así hasta que te vayas haciendo con ello. Yo llevo sin hacer una exploración o una entrevista a un paciente desde julio, y a mí también se me ha olvidado. Mi primera historia de este año será muy floja, pero me costará menos cogerle el tranquillo porque ya he hecho varias antes.... Ya nos saldrán como churros en sexto o en la residencia, no te preocupes ;)


Espero que los pongáis en práctica y que os resulten útiles.
Aunque os vaya muy mal, siempre se recuerda como una anécdota cuando se lo cuentas a tus compis en la cafe :)

Novedades & Alergología

Hola :)

Pues nada, 1º mes de cuarto finiquitao. Que parpadeas y se te pasa el curso.

Las clases están genial. Parece otra carrera totalmente distinta. Los profesores, en general, son muy muy buenos y todo es súper interesante. Sin embargo, hay que estudiar mucho, y, sinceramente, no doy a basto. No me quiero amargar, pero tampoco relajarme.  Y parece que no, pero los exámenes are coming y mucha práctica, seminarios y casos clínicos, pero hay que ponerse delante de los apuntes a estudiar.

Una cosa que no quería dejar pasar es la sensación de que tercero sobraba. ¿No os ha pasado a vosotros? Quizás haría un segundo un poco más horrible (parece imposible, pero todo en esta vida se puede empeorar) añadiendo Farma, Micro y AP y borrar lo demás. Porque Patología General no ha servido de nada. Solo para hacernos olvidar la Fisio de segundo, porque en clase parten de la base de fisiología y no de la de patología general, y en algunas clases   todas las clases de cardio me pregunto que qué era eso de la precarga, postcarga, y hasta mi nombre... (qué horror de Cardio).

Resultado de imagen de niña con alergiaNo he escrito una entrada aparte de mi rotación por Alergología, porque he ido tres días, así que no da para tanto. ¿Qué por qué? Pues porque no daba más de sí. Nos mandaban al centro de especialidades y nos despachaban a las 11.30h (con lo que tu rotación duraba una hora, más o menos), y tienen un paciente cada media hora (a partir de las 11 cada hora), así que con tres días tuve suficiente. Además, a ellos les daba igual que apareciésemos por allí, así que sin problemas. Cuando aparecíamos, nos trataban bien y nos explicaban todo (súper majos) así que la experiencia fue agradable.  Sin embargo, no había mucha chicha que sacar.
¿Futura especialidad? Pues no. No creo. No me llama la atención.

La siguiente es infecciosas, y nos van a llover palos por todos los lados xD. Entre que venimos de una rotación super light como alergología (mayormente en la cafetería desayunando tan panchas), que no llevo bien el temario de esa asignatura, y que son muy estrictos...¡Socorro, mamá!


sábado, 3 de octubre de 2015

Un millón de porqués



¿Por qué estudiamos medicina? Hay tantas razones como estudiantes. Y aunque la respuesta ante el público sea porque quiero ayudar a la gente, en nuestro interior hay algo más. Algo que no estamos contando. Puede ser un familiar que murió, que está enfermo, o simplemente que nos importan los nuestros y queremos estar ahí. 
También está la codicia, la ambición, o la sensación de querer ser alguien, tener el poder en algún momento de nuestras vidas, creernos importantes, superiores...
Puede que nos hayamos metido aquí obligados, forzados por los complejos de nuestros padres, o al contrario, para cumplir con las altas expectativas que tienen de nosotros.
La cuestión es que estamos aquí y cada uno sabe contestar a esta pregunta. Todos tenemos un porqué.

¿Por qué elegimos tal o cual especialidad? Puede que no la elijamos, sino que nos elija ella a nosotros. Sin embargo, hay que escoger. Llega el día en el que tienes que decidir hacia dónde ir y profundizar tu conocimiento. Y este porqué, en muchas ocasiones, viene influido por el motivo por el que empezamos, y nos lleva hasta el día de la elección de plaza. Nos marca. Médica o quirúrgica, o ni pa' ti ni pa' mi. Laboratorio o pacientes. Mujeres u hombres. Niños o adultos. Ser o no ser. 
Puede que nuestros sueños se cumplan y escojamos lo que nos arde en el corazón. Quizás no tengamos esa suerte y tendremos que plantearnos muchas cosas. O somos de los que nos gustan varias cosas, o sinceramente nos da un poco igual, mientras llevemos dinero a casa.
Habrá gente que se quiera complicar la vida y dedicársela a sus pacientes encerrado en el hospital, y habrá otros que no están dispuestos a pagar ese precio y no quieren llevarse el trabajo a casa.
Puede que seamos unos amargados el resto de nuestra vida por no haber elegido lo que queríamos, o que aquel amor platónico desaparezca y lo que tanto amábamos antaño nos destroce. O que aquella especialidad que nos parecía la más fea de todas, con el tiempo, nos demuestre lo ciegos que estábamos.
Sea lo que fuere, también todo aquel que se especializa tiene una respuesta a este porqué.

¿Por qué viene esta paciente? La primera pregunta de todas. El comienzo de la relación médico-paciente. Nuestro querido motivo de consulta. Con un par de palabras (a veces ni eso), escribimos en la historia clínica el porqué del que tenemos al otro lado de la mesa.
¿Y si no es por eso? Y si esa persona no viene por disnea, ojo rojo, o diarrea? El paciente  acude con un discurso preparado. Todos lo sabemos pues alguna vez hemos sido pacientes. Tenemos preparado una batería de porqués, algunos ciertos y otros falsos (todo el mundo miente), y según lo que nos parezca el médico o cómo nos trate, o la confianza que nos inspire, contaremos nuestros secretos, nuestras dudas y miedos, nuestro verdadero motivo de consulta, nuestro verdadero porqué.

Siempre juzgamos. Tropezamos con la misma piedra una y mil veces. Pensamos que Fulano se ha metido a medicina o ha elegido dermatología por el dinero y la buena vida. Pero quizás no sepamos que el pobre Fulano perdió a su madre por un melanoma que no se diagnosticó a tiempo y no quiere que otra persona tenga que pasar por el mismo infierno que pasó el en su juventud.
O tachamos de madre histérica a Mengana cuando trae a su hijo a Urgencias por un dolor en la rodilla y pide que se le haga una radiografía sin que parezca que venga muy a cuento. No tomamos en serio a Mengana y por con siguiente, ella no nos cuenta que su nerviosismo se debe a que perdió a un hermano por un tumor óseo en la rodilla y que cada vez que su hijo le dice que le duele vuelve a recordarlo e instintivamente se preocupa.

Como dice Fito, puede ser que la respuesta sea no preguntarse por qué...



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